Historia
Una breve historia
La era bahá’í comenzó en 1844, cuando un joven comerciante de Shíráz conocido como el Báb —‘la Puerta’— anunció que un nuevo Mensajero de Dios estaba por aparecer. Su mensaje se extendió rápidamente por Persia y encontró feroz oposición; el Báb fue ejecutado en 1850, y miles de Sus seguidores dieron la vida.
Entre esos seguidores estaba Bahá’u’lláh, quien en 1863 se declaró Aquel que el Báb había anunciado. Por ello soportó décadas de prisión y destierro — de Persia a Bagdad, Constantinopla y Adrianópolis, y por fin a la ciudad-prisión de ‘Akká, en Tierra Santa, adonde llegó en 1868. Allí reveló los escritos que forman el corazón de la Fe, hasta Su fallecimiento en 1892.
Su hijo ‘Abdu’l-Bahá llevó las enseñanzas a Egipto, Europa y América del Norte, proclamándolas en ciudades como París y Nueva York entre 1911 y 1913. Hoy la Fe Bahá’í está establecida en casi todos los países del mundo, y su comunidad mundial se guía desde el Santuario del Báb y la sede de la Casa Universal de Justicia en Haifa.